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A
la vuelta del verano y comenzando poquito a poco el curso, dedicamos
mucho tiempo de nuestras asambleas a hablar de las aventuras y peripecias
durante el tiempo de vacaciones.
Dada la diversidad de orígenes, razas, culturas, religiones,
etc. de nuestros niños y niñas salieron muchos temas
referentes a las visitas a monumentos, catedrales, ermitas, sinagogas,
mezquitas, y por supuesto temas relacionados con la religión,
los rezos y las creencias.
Un niño contó que había ido con sus abuelos
a rezar todos los domingos. Los demás le preguntarón:
- ¿Qué es eso de rezar?
- Pues vas a una iglesia que hace mucho fresquito -contestó
el primero- y en verano se está muy bien, y allí hablas
bajito y rezas lo que dice el cura.
- ¿Pero qué dice el cura? -dijo otro compañero.
- Pues dice que tienes que ser bueno y que tienes que rezar, que
es como cantar una cosa que te enseñan tus papás,
y eso lo haces cuando eres cristiano.
Este comentario inició una animada conversación sobre
qué eramos cada uno y cada cual. Hubo respuestas variadas.
Cuando preguntamos a Carolina que andaba un poco ensimismada:
- ¿Y tú eres cristiana?
- No, no... yo soy gallega... -contestó abriendo mucho los
ojos- que me lo ha dicho mi padre.
Carolina, 5 años
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