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En las clases de 4-5 y 5-6 años de nuestra escuela infantil, hay un pequeño espacio llamado el rincón del escritor. Cada día y por orden de lista, un niño de la clase es el escritor o la escritora y se les coloca una preciosa medalla que les sirve de distintivo, para que el resto del grupo recuerde quién tiene que ir primero a este rincón. Los niñ@s van de forma individual, y tienen libertad para elegir lo que van a escribir; lo harán cada uno en función del nivel o hipótesis de lectoescritura en que se encuentren: de cantidad, silábica, alfabética, etc. En este rincón les proporcionamos materiales atractivos: bolígrafos de colores, rotuladores fluorescentes, sellos, sobres, pluma y tintero, ordenador, etc.
Dispondrán de materiales de consulta donde encontrarán listas de nombres, palabras alusivas de los proyectos, direcciones, teléfonos, adivinanzas, poesías, diferentes tipos de letras, etc.
En este rincón ofrecemos actividades específicas como por ejemplo:
- Carta a los amigos de la escuela, a los papás, etc.
- Mensajes a nuestro duende mágico "el Trasgo".
- Sopas de letras, adivinanzas, escribir las palabras que faltan en las poesías, etc.
- Escribir noticias para el periódico de la clase.
- Cartas para anunciar diferentes acontecimientos.
- Invitaciones de cumpleaños.
- Cuento inventado por todos ¡Todo un reto literario!
También existen actividades de libre elección.
Todas ellas son juegos y tareas que van encaminados a la adquisición de ciertos procedimientos y destrezas que permitirán al niño investigar y, en definitiva, "aprender solo". En muchas ocasiones hemos escuchado diálogos de este tipo:
- ¿¡Ya sabes leer Lucía!? -pregunta un amigo sorprendido.
- Sí -contesta muy orgullosa la niña. - ¿Quién te ha
enseñado? -pregunta el niño intrigado. - Yo sola. - ¿Y cómo
lo has hecho? - No sé, mirando y pensando, creo...
También observamos conversaciones de este tipo entre los niños:
- ¿Qué pone ahí? -pregunta un niño.
- Lo que he pintado en este dibujo -contesta su compañera.
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Así no se escribe, se escribe con otras letras.
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Pero es que cada uno escribe como sabe y como puede ¿no sabes que todos no escribimos igual?
Estas situaciones nos llenan de felicidad profesionalmente, es una situación muy gratificante para nosotras. Nos encontramos facilitando un proceso y una metodología natural: el constructivismo. Y descubrimos que los niños aprenden a escribir aunque nosotros no lo veamos. Seguimos pensando en la importancia que tiene crear situaciones donde los niños necesiten y quieran leer y escribir ¡ese es nuestro gran reto!
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