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Creemos que trabajar por proyectos supone el que
de verdad seamos conscientes de la importancia que tiene que los
niños/as, sean los verdaderos protagonistas de su aprendizaje.
En nuestro Proyecto Curricular señalamos
como fundamental el trabajar los valores cómo: respeto, aceptación,
ayuda, cooperación etc, por ello creemos que en nuestra labor
cotidiana debemos respetar a los niños y niñas, y
esto incluye sus intereses, deseos, sus necesidades etc, ya que
de esta forma es cómo trabajamos la diversidad, dando a cada
niño/a la posibilidad de expresarse y siendo todos quienes
les ayudemos en su proceso de investigación.
Esto nos coloca en una situación muy especial
pues pasamos de ser el "adulto instructor" a ser un "acompañante"
de sus procesos. Debemos por ello, cambiar de actitud, de "oradores
y transmisores de conocimientos", por una actitud de "escucha
y recepción".
Escuchar realmente a nuestros alumnos, significa
"estar atentos" a sus gestos, sus juegos, sus miradas,
pues sólo de esta manera seremos capaces de entender, que
su natural necesidad de aprendizaje no sebe ser impuesto sino consentido.
Por esto, consideraos que esta forma tan enriquecedora
de trabajar incluye a toda la comunidad educativa y que no sólo
los niños/as aprenden sino también nosotros junto
a ellos.
Trabajar así es emprender una tarea conjunta
con ilusión, en la que a veces, la planificación prevista
no puede realizarse, pues día a día, nos sorprendemos
y lo que ocurra en nuestra aulas es "mágico", no
importa todo aquello que con ilusión hayamos planeado, sino
aquello que con ilusión, los niños/as, han aportado,
y aunque costoso, es gratificante, pues al darles la oportunidad
de ser ellos quiénes lleven las riendas, nos hace el que
sea cierto aquello de que "es verdad qué sabemos escuchar".
Hay que "cambiar la mirada" y
entender, que no siempre aquello que queremos inculcar, resulta
"agradable o maravilloso para los niños/as, pues sus
intereses no siempre coinciden con los nuestros.
El permitir que nuestros alumnos se desarrollen
de forma íntegra y armoniosa, no significa qué tengan
una mera adquisición de contenidos conceptuales, sino que
sean capaces de equivocarse, de proponer, de investigar etc, pues
sólo de esta manera podrán entender la realidad que
les rodea, y somos nosotros quienes debemos favorecer esa inquietud
y propiciar el que ellos sean conscientes de sus procesos de aprendizaje.
A modo de conclusión, el papel del profesor
supone:
- Llevar a cabo un nuevo papel del docente, en los que se den
momentos para escribir, pensar, escuchar a los niños/as
y sus propuestas, dando los tiempos necesarios para que expresen
sus ideas e investigaciones sin adelantarnos y aclararlo nosotros
como adultos.
- Promover una mayor interrelación escuela-familia, y
por tanto escuela sociedad.
- Realizar una determinada organización del aula, de
forma dinámica, donde se dé cabida a las inquietudes
e intereses de los niños/as.
- Tener una nueva visión de la programación, más
flexible y más cercana a la realidad.
- Llevar a cabo un planteamiento funcional de los aprendizajes,
"lo que hacemos ha de servir para algo, y estar contextualizado".
- Saber definir y dirigir los intereses y preocupaciones de
los niños/as hacia un aprendizaje, de forma interactiva.
- Planificar las acciones.
- Organizar y reorganizar de forma permanente las investigaciones
que se van realizando.
- Regular el grupo, las intervenciones, tomar decisiones negociadas,
planificar de forma conjunta, dar significado a la información
(analizar, clasificar, ordenar, sintetizar etc)
- La realización de observaciones diarias y sistemáticas,
para captar los nuevos rumbos y directrices por los que han
de seguir los procesos.
Para nosotros a la hora de trabajar por proyectos,
es fundamental tener en cuenta:
- Captar y partir de los intereses de los niños, ya que
la necesidad surge cuando deseamos algo, cuando algo nos interesa
mucho y por tanto hay una motivación interna, pudiendo
a partir de ahí, realizar un aprendizaje, ameno, y divertido.
(Partir de los pequeños proyectos que estén trabajando
en el aula). Los niños van aprender porque de verdad
quieren hacerlo, interesándole todo lo que sea de ese tema.
- El niño es el protagonista de su propio aprendizaje,
es quien investiga, solo, con sus compañeros, con su familia,
con su profesor/a, es quien aporta material, ideas, sus descubrimientos,
siendo cada vez más autónomo. y desarrollando más
estrategias en la resolución de conflictos y en la toma
de decisiones. Todas las aportaciones de los niños/as,
son fundamentales.
- No podemos hablar de fracaso, solo podemos hablar de errores
que nos ayudan a crecer, y a no dejarnos vencer pronto por las
dificultades. Cada vez que solucionamos un problema, estamos generando
estructuras cognitivas nuevas, que además nos ayudarán
a resolver nuevos conflictos y a desarrollar nuevas estrategias
de planificación ante las dificultades. Con el trabajo
por proyectos, investigamos, planificamos, resolvemos conflictos,
reconduciendo el proceso y ajustándolo constantemente.
- El trabajo por proyectos nos ayuda a estructurar, relacionar,
y fijar, mejor los contenidos a aprender. Mediante esta metodología,
los niños/as van descubriendo principios lógicos
de deducción.
- El niño debe descubrir el contenido, organizarlo,
elegir y construir, por tanto no debemos ofrecerles actividades
cerradas que solo le permitan acertar o fallar, sino actividades
abiertas, flexibles, que permitan equivocarse y volver a reconstruir
la acción de diferente manera, potenciando el pensamiento
divergente.
- Es importante tener en cuenta la colaboración y aportación
de las familias en el proceso educativo, siendo fundamental
su apoyo e implicación para poder llevar a cabo el proyecto.
La familia ayudará al niño/a a buscar información,
adaptándola para que sea el propio niño/a quien
haga participes a todos los demás de su descubrimiento,
convirtiéndose en el protagonista de su proceso de aprendizaje,
sintiéndose importante y único ante los demás.
- Usamos el conflicto socio-cognitivo, con el diálogo,
la interacción y el trabajo cooperativo. El hecho de trabajar
un grupo sobre el mismo tema, les lleva a compartir, debatir,
investigar, produciéndose una verdadera comunicación
entre todos en el aula, y aprendiendo a considerar las opiniones
de los otros.
- La enseñanza y el aprendizaje han de apuntar hacia la
"autonomía" como finalidad de la educación
y del desarrollo. Comenzando el trabajo por proyectos al finalizar
el aula de 2-3 años, cuando los niños llegan a la
clase de 5-6, tienen variedad de recursos, para en muchas ocasiones
ser ellos mismos quienes organizan y debaten por donde ha de seguir
la investigación y qué es de verdad lo que queremos
aprender.
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