|
Cómo ya hemos comentado en la introducción,
en nuestra forma de trabajar los pequeños proyectos, tenemos
un eje que nos ayuda y guía a organizarnos. Este eje es flexible
y se va adaptando a los intereses de todos.
Dependiendo de cada tema, del interés que
suscite, de la implicación de los niños/as y las familias
etc, el énfasis lo ponemos en un momento (fase) o en otro.
Nos hemos dado cuenta de que las emociones,
vivencias y experiencias, nos marcan sobre otras cosas, la línea
de trabajo. Desde aquí arrancamos para luego mediar, sugerir,
acompañar…, en esta andadura.
A pesar de esta reflexión, creemos importante
ofrecer sobre que "eje tipo" vertebramos nuestro trabajo.
Estas fases por las que puede pasar un Proyecto
son las siguientes:
 |
1.- Elección del tema de estudio |
Éste
quizás sea uno de los momentos más importantes, donde
se pone en juego "nuestra mirada atenta" y "nuestro
cambio de actitud". ¿Cómo sabemos lo que les interesa?;
¿Cómo lo abordamos con los niños/as?
No suele haber un momento o lugar concreto para
elegir el tema de investigación, aunque se suele terminar
de elegir o de votar en la asamblea <¡difícil tarea con
los mas pequeños!>, pues suele haber varios temas, lo
cual hace que la votación sea dispersa, habiendo niños/as
no votan y otros que si pueden lo hacen varias veces. Por ello utilizamos,
recursos físicos, simbólicos, que les ayuden a posicionarse
y elegir un tema. Por ejemplo para elegir entre "dinosaurios",
"princesas", "leones" etc. Por ejemplo, podemos
poner para los dinosaurios, un círculo en el suelo hecho
con un aro, con un cartel identificativo, al igual haremos con el
resto, y cada niño/a se colocará en el tema que quiere
investigar, después de una reflexión en la asamblea,
que ayude a los niños/as a tomar una decisión.
Otra
posibilidad es que dibujen lo que quieran del tema elegido.
Durante todos los momentos del día (patio,
comedor, juego por rincones etc) tenemos que hacer una observación
muy directa y atenta de "lo que dicen y no dicen (hacen) los
niños/as", para desde aquí: su emoción,
su juego, sus palabras…, rescatar sus intereses e ilusiones y hacerlo…
<"Proyecto de trabajo y emoción común.">
Ahora nosotros, los docentes, debemos dejar y dar
cabida a todo lo mágico, misterioso y difícil. Seremos,
"los ayudantes", para mantener viva esa ilusión,
motivación, ese descubrimiento, con preguntas sugerentes,
espacios "receptores", de todas las investigaciones, encuentros
de análisis, valoraciones de las ideas y trabajos de los
niños etc, para conseguir mantener vivo durante nuestra investigación,
ese interés real de los niños/as.
 |
2.- ¿Qué sabemos y qué
debemos saber? |
En
este momento es cuando recogemos las ideas previas sobre
el proyecto que se ha elegido, verbalizando cosas como: "yo
se que había una princesa en Egipto que se bañaba
en leche de burra" o "se que los tigres son muy valientes
pero creo que no vuelan" "las flechas de los indios, tienen
fuego y plumas" "las momias son muertos que se les venda,
los entierran, luego se convierten y cuando viene un enemigo se
levantan".
En ocasiones según las edades de los niños/as,
no pueden verbalizar esas ideas previas, pero entonces el educador
tiene que utilizar otros recursos para recogerlas, por ejemplo observando
sus acciones, sus juegos, interpretando sus dibujos, favoreciendo
situaciones para que los niños/as puedan expresarse desde
los distintos lenguajes expresivos.
Cómo cuando queremos investigar por ejemplo
"los príncipes y las princesas" y el niño/a
hace un dibujo, donde te dice que hay un <<castillo, un caballo,
y la princesa en una torre>>. O cuando al investigar el tema
del mar, y jugando con varios objetos y un recipiente con agua,
comentan que <<los barcos flotan porque pesan mucho y deducen
que por tanto aquello que más pesa es lo que flota>>…
Tras recoger las ideas previas, nos preguntamos
¿qué queremos saber sobre el tema?: "¿Por qué
había momias?"; "¿Por qué los egipcios
vendan a los muertos?"; "¿Para qué querían
los faraones los tesoros?" "¿Qué hace falta para
ser un buen pirata; cómo compraban los piratas, cómo
vivían y vestían?" "¿Cómo curan los
indios a sus enfermos; cómo son sus casas, cómo se
comunican con otros indios de otros sitios…?". "¿Por
qué los dinosaurios son tan grandes…?".
Una vez que hemos recogido lo que sabemos y lo
que queremos saber, es hora pensar ¿qué vamos a hacer para
dar solución a todas nuestras preguntas?, organizando distintas
y variadas actividades, realizando distintos tipos de agrupamientos,
creando talleres "para confeccionar, tocados indios, trajes
de astronautas", podemos pedir a una abuela que nos haga un
tipi, realizando recortables egipcios para jugar con ellos, podemos
construir un barco gigante en la clase con cajas de leche, aprendiendo
a escribir nuestros nombres con los jeroglíficos egipcios,
o construirnos trajes de astronautas como los que llevan al espacio…"
 |
3.- Comunicación y recogida de
las ideas previas |
Cuando elegimos embarcarnos en un proyecto, nos
comprometemos cómo grupo a ello y ¿cómo empezamos?
En las asambleas, trabajamos las ideas previas
de los niños/as, pues son éstas las que nos dan las
pistas para saber ¿qué es aquello que quieren aprender?.
Sus repuestas deben ser respetadas, aunque no siempre
son correctas, pero son estos errores los que les harán descubrir
e investigar la verdad. Por ejemplo, preguntamos ¿por qué
flotan los barcos?, y sus respuestas son diversas:
- "Porque el mar es flojito"
- "Porque los barcos pesan mucho"
- "Porque lo que pesa mucho flota y lo que pesa poco no flota"…
Todo es válido, son respuestas legítimas,
que los niños/as dan. Así mismo respetan, el que los
demás puedan tener otras ideas.
Todas estas respuestas, deben ser recogidas y transcritas
tal y cómo las dicen los niños/as.
Aquí nuestra intervención es fundamental,
pues es el adulto quien puede y debe reconducir sus ideas, sugerir
nuevas preguntas, facilitarles el cuestionarse cosas etc, desde
una perspectiva adulta en la que tengamos en cuenta qué es
aquello que a los niños/as les puede preocupar, les puede
interesar etc.
Debemos actuar como hilo conductor en todo momento,
aunque sin adelantarnos a aquello que propongan los niños/as.
¿Qué hacer cuando surgen las ideas previas
y nos preguntamos qué queremos saber?:
Es muy importante recoger y planificar con los
niños/as lo que vamos a hacer. Como punto primordial en el
papel del profesor, sería la escucha en los diferentes
momentos y rutinas del día (encuentros de corro, juego libre,
rincones, etc.)
El tiempo para organizarse es variable, y dependerá
de muchos factores (edad, implicación de los niños/as,
interés, habilidad del educador/a etc.).
Es fundamental contar con materiales e instrumentos
(papeles, cuadernos de aula, registros, dibujos libre de los niños/as…)
que legalicen y dejen por escrito nuestros deseos, sabiduría
e intereses para desde ahí y entre todos retomar y planificar
nuestra búsqueda.
- Debemos dar el tiempo suficiente para que todos/as los niños/as
expresen lo que saben, teniendo en cuenta que cada uno/a es distinto
y necesita su propio tiempo (principio de individualización).
- Este proceso puede durar mientras dure el proyecto.
Las ideas previas podemos recogerlas en:
- Asamblea
- Juego libre
- En cualquier momento si el adulto está observando.
Para la recogida de las ideas previas, podemos
utilizar diversos instrumentos:
- Cuaderno de aula.
- Registros y anecdotario.
- Panel de información de ideas previas ( los niños/as
recurren a este panel con frecuencia).
- Dibujo libre.
 |
4.- Búsqueda de fuentes de documentación |
En esta fase existirá una gran implicación
de las familias, de todo el personal que trabaja en el centro y
de los niños/as.
Queremos buscar respuestas e información
sobre todo aquello que nos interesa y que hemos concretado en el
apartado ¿qué queremos aprender?.
- Para empezar mandaremos una carta a las familias, contándoles
nuestras inquietudes y proyectos, solicitando su colaboración.
- A continuación informaremos en nuestro corcho de "qué
estamos trabajando", a través de murales, notas,
dibujos…, con el fin de implicar a todo el centro en la medida
en que nos puedan ayudar.
Así de esta manera, todos (familia, educadores,
personal de servicio etc) pueden traer materiales, relacionados
con el tema: libros, enciclopedias, cuentos, vídeos, disfraces,
murales, discos de música etc)
Cuánta más variada y atractiva sea
la información recibida, mejor contrastaremos ideas, sacaremos
conclusiones etc.
También es muy importante contar con los
recursos humanos que con su sabiduría y emociones,
pueden ayudarnos en este largo y divertido trabajo ¡todo vale!.
Desde un hermano mayor, que en su afán de
ser "caballero", viene a contarnos historias de castillos,
como el abuelo "marino mercante" que nos ayuda a descubrir
por qué "flotan los barcos", en nuestro proyecto
del mar.
En muchas ocasiones, los niños/as llevarán
preguntas a casa sobre sus dudas, y los intereses de todos. En otros
momentos estas preguntas, se expondrán en los murales del
corcho del exterior de la clase, para que todo el mundo conozca
en qué punto de la investigación estamos, y las necesidades
que tenemos, para que así toda la comunidad educativa se
pueda implicar y colaborar en los diferentes proyectos.
Para concluir, hemos de decir, que lo más
importante, es que todo lo que se traiga, "venga investigado
y trabajado" desde casa, desde el interés y la necesidad
de cada niño/a, para que él, pueda presentar en la
asamblea "su propia investigación" y ser
de verdad, protagonista de su aprendizaje. Esta bonita tarea, la
puede hacer sólo o en compañía de unos amigos
que le ayuden.
De esta manera, iremos dando respuesta y solución
a nuestras preguntas y curiosidades, desde el interés, el
gusto, el disfrute por el trabajo y la investigación en grupo.
 |
5.- Organización del trabajo.(Nos
ponemos manos a la obra) |
Este es el momento en que el educador/a, junto
con los niños/as, planifican, piensan, deciden, organizan.
- Estableciendo un plan de acción conjunto entre todos,
niños/as, educador/a y familias.
- Canalizando los cauces de la investigación.
- Panificando objetivos, que den respuesta a las preguntas realizadas,
sabiendo que estos, no son ni únicos, ni definitivos,
ya que la "apertura de la investigación", puede
llevarnos a terrenos que aún no podemos saber.
- Haciendo una planificación de los distintos tipos de
agrupamiento (individual, pequeño y gran grupo)
- Organizando y secuenciando actividades: talleres, salidas,
visitas de expertos, en definitiva planificando el proceso de
búsqueda.
- Orientando la evaluación a través del diseño
de distintos instrumentos, registros, cuaderno de aula, anecdotario
etc.
El educador/a, ha de tener en cuenta, que toda
la planificación realizada, es solo eso una planificación
y que no es definitiva, que está sujeta a cambio, ya que
el proyecto es algo que realizamos día a día, y que
al movernos en lo cotidiano, pueden ir surgiendo preguntas de los
niños y hechos que no estaban previstos y que nos pueden
hacer reconducir lo establecido hacia derroteros en ocasiones diferentes.
Pueden surgir numerosos cambios ya que al empezar a buscar, puede
ocurrir que un niño/a descubra de pronto que en "en
el Nilo hay cocodrilos", y esto que no estaba previsto sea
muy interesante para el resto, o que" los astronautas comen
con pastillas", o que las princesas no siempre eran guapas
e iban vestidas de rosa etc etc".
Por tanto es fundamental a la hora de hablar de
proyectos, hablar también de plasticidad y flexibilidad.
Esto a veces nos cuesta a los educadores/as, pero si de verdad queremos
trabajar por proyectos, tenemos que ser capaces de hacerlo, enriqueciéndonos
y aprendiendo junto con las familias y los niños/as.
En esta fase es muy importante:
- Disponer de un instrumento de registro durante todo el proceso.
- Que exista una carpeta donde se vayan acumulando los materiales
elaborados por los niños/as.
- Tener un rincón en la clase sobre el pequeño
proyecto con múltiples y variados elementos (libros,
carpetas, vídeos, muñecos, cd…), que recuerde
el tema que se está tratando y por dónde vamos.
- Organización del rincón:
- Espacio: buscar un espacio adecuado, pequeño,
tranquilo, cómodo para dos o tres niños, bien
delimitado para que centren la atención. Si es posible
que esté bien iluminado. Con silla y mesa para poder
trabajar, y estanterías a su alcance para clasificar
y ordenar los materiales que van aportando.
En el caso de los más pequeños, podremos habilitar
un espacio con tatami o colchoneta que les permita ver los materiales
tranquilamente.
- Motivación: Este espacio ha de ser motivador
para los niños/as, por lo que debemos cuidar el aspecto
visual que este rincón nos ofrece, siendo conveniente
el que haya elementos perceptivos, que recuerde a los niño/as
el tema que estén trabajando. (Es muy importante que
la mayoría de los materiales; -posters, vídeos,
libros, revistas, discos…-, sean aportados por los propios niños
y familias.
 |
6.- Desarrollo de propuestas |
A la hora de desarrollar las propuestas, estas
serán variadas, diversas y motivadoras para los niños/as,
respetarán sus ritmos individuales y atenderán a la
diversidad, dando oportunidades a todos los alumnos por igual, sea
cuales sean sus características, madurez etc.
Aquellas propuestas que surjan de los niños/as,
siempre serán las más gratificantes, ya que les hace
"convertir en realidad aquello que han imaginado": por
ejemplo:
"En el pequeño proyecto de los Egipcios,
propusieron hacer coronas, vestidos…" "..En la clase de
5-6 años se les ocurrió que podrían entre todos
fabricar una cuna, para los bebés de la casita…"
Los adultos recogeremos estas propuestas dándoles
forma, (dependiendo de la edad de los niños/as, la implicación
será mayor por parte de ellos), preparándolas, adecuándolas
y ofreciendo a los alumnos/as la posibilidad de llevarlas a cabo,
consiguiendo así la total implicación del grupo en
su proceso de aprendizaje.
Todas las actividades se realizarán en un
espacio específico para cada una de ellas. Es por ello importante
el que haya espacios bien delimitados que inviten a la realización
de las propuestas.
Estos espacios estarán adecuados a la edad
de los niños/as, han de ser variados, procurando siempre
el que sean motivadoras para ellos/as.
Dichos espacios serán las zonas del aula
en la que se ubicarán los distintos rincones.
Deben estar claramente diferenciados unos de otros,
señalizados con carteles, con dibujos y letra para que los
más pequeños los identifiquen con facilidad.
Habrá varios tipos:
Aquellos que inviten a la tranquilidad y a la reflexión,
al juego, a la tarea compartida, al trabajo individual etc.
La separación entre los mismos la haremos,
con muebles bajos que permitan al adulto una clara visualización
del grupo y que sin embargo permitan a los niños/as el que
puedan acceder a espacios en los que encuentren la soledad, tranquilidad,
o intimidad que a veces necesitan.
En cuanto a los materiales: hemos de tener
especial cuidado a la hora de seleccionarlos, teniendo en cuenta
que deben ser adecuados a los niño/as y a sus capacidades.
Estos han de ser variados, motivadores…, que inviten
a su utilización y no lleven en ningún momento a la
frustración, por no saber su utilidad, o al aburrimiento
por se demasiado repetitivos.
Debemos procurar que cada rincón esté
completo de aquellos materiales que los niños/as puedan utilizar,
que haya suficiente para todos y que éstos se cambien con
asiduidad, para favorecer el entusiasmo de los niños/as y
las ganas de hacer, de utilizarlos etc.
Debemos además adecuarlos en todo momento
a sus necesidades, de manera que favorezcan la imaginación,
creatividad y el proceso investigador en el que nos hemos comprometido.
Así mismo hemos de tener una ubicación
clara de los mismos para que nuestros alumnos puedan acceder a ellos
de forma autónoma, y sean capaces de cuidarlos y colocarlos
con responsabilidad.
A la hora de realizar las propuestas, utilizaremos
tres tipos de agrupamientos:
- Gran grupo.
- Pequeño grupo.
- Individual.
En gran grupo, porque todos nos hemos comprometido
a un proyecto común, a llevarlo a cabo, a disfrutarlo, a
investigar etc.
Estas propuestas de gran grupo permiten el que
los niños/as escuchen y sean escuchados, el que sus ideas
sean tenidas en cuenta por todos, el conversar, el contar cuáles
son nuestras ideas, nuestras necesidades etc. Favorecen la relación
entre los niños/as, pues les hace sentirse un miembro importante
dentro del grupo, a la vez que forman parte del mismo. Nos ayuda
a conocernos a nosotros mismos y a los demás, y a disfrutar
con los otros.
En pequeño grupo: en las actividades
de pequeño grupo, los niños/as aprenden de los demás,
imitan, colaboran, se ayudan etc.
Los niños/as desarrollan sus capacidades
junto a otros a la vez que desarrollan su inteligencia. Cuando realizan
actividades en grupo; conversan, comparan etc y surgen conflictos
intelectuales que resuelven con sus códigos particulares:
Por ejemplo: cuando uno dice a otro. "Eso
no se hace así…" y surge el pequeño conflicto
de forma que les invita a negociar, a pensar, comparar y favorecer
el que cooperen entre ellos/as, realizando unos procesos muy
elaborados.
- Libros de procesos: formarán parte del dossier y recogerán
la planificación de las actividades más significativas
del proyecto, aquellas en las que hay un producto de toda la clase,
aunque la actividad se haya realizado en talleres con pequeños
grupos y normalmente con ayuda de alguna madre o padre.
Individual:en momentos puntuales, para que
los niños/as sean capaces de concentrarse, de buscar recursos
etc, para la realización de sus tareas. Les ayuda a ser autónomos
y a saber buscar la ayuda necesaria para la realización de
las propuestas.
Anterior:
« Fundamentos pedagógicos Siguiente:
Evaluación
»
|
 |
|